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Censura

El 21 de octubre de 2020, en torno a las cinco de la tarde nos dispusimos a iniciar la campaña de divulgación en redes del proyecto Cuestión de Poder; en el que se ha trabajado cuatro años intensos de investigación y análisis, hasta llegar el día en el que comenzamos la andadura con la difusión del primer libro de esta aventura, denominado ENTENDER.

Se abrió un usuario en Facebook de la forma correcta, según nos exige cumplimentar su propia web, por lo que tras realizado este trámite nos permitió hacer nuestra primera, y única publicación, con los tag #macroeconomía #geopotica #filosofía #revolución; tras lo cual nos cerró el acceso a nuestra cuenta, con un mensaje en el que nos justificaba el cierre de nuestro usuario, por figurar contenido inapropiado.

Nos pareció un desprosito de tal calado, que después de varios intentos para recuperar sin éxito nuestra página de Facebook, decidimos darle puerta a esta red social, y utilizar Twitter como nuestra red de comunicación para divulgar el proyecto.


Del mismo modo abrimos de forma correcta un usuario; aunque pensamos que en nuestro primer twit no debíamos poner la palabra revolución, para que no nos cerraran del mismo modo. Pero tan sólo unos segundos después de nuestra primera publicación, nos clausuró de un modo similar a Facebook; en este caso por presentar una actividad inusual. Pensamos posteriormente que quizás la palabra peligrosa fuera filosofia, porque sabemos sobradamente que está perseguida en educación, y por ello, fuera en este caso la detonante para ponernos la mordaza.

De forma incomprensible, tanto Facebook como Twitter, han censurado la posibilidad de divulgar este proyecto en sus soportes desde el mismo inicio, practicando con ello, una censura inadmisible en una sociedad que se dice democrática, por utilizar quizás la palabra revolución, o muy posiblemente lo que les asustó fuera la sospecha de que tenemos la firme pretensión de desarrollar una filosofía contemponea, que nos libere de la atadura de servir de alimento a la economía.

No obstante, seguiremos trabajando para lograr nuestro objetivo revolucionario de acercar toda la información, que nos dicen que es extremadamente complicada, de la forma más sencilla posible. Por lo tanto, la censura de la gran economía, no nos va a detener; este proyecto sigue adelante.